Ribera del Rio Miño

Restaurante Ribera del Rio MiñoBuen producto con cocina tradicional, sin riesgos en la cocina.

Ribera del Río Miño (Julio 2015). 1 QBC. +60 €/persona. calle Olof Palme 21. Las Palmas de Gran Canaria. Teléfono: 928 264 431. Ambiente 80 Comida 90 Servicio 90.

El Restaurante Ribera del Río Miño es un valor seguro, no falla, pero a un precio para ocasiones especiales o carteras ajenas a la crisis. No me cabe duda que en el Ribera del Río Miño ofrecen cocina de producto con cocina tradicional bien ejecutada, y un servicio de primera. Pero la experiencia se me queda corta si busco algo más que comer muy bien, si busco descubrir nuevos sabores. Una pega: algunas mesas demasiado pegadas entre sí.

Es el restaurante perfecto para ir con el suegro rico: el personal está en todo, la comida está en su punto y sabrosa, el local es muy agradable, nada falla… y encima paga él… todo el mundo contento. Con mis padres o mis abuelos preferiría algo con un toque más evolucionado, al fin y al cabo mi madre y mi abuela también cocinan de primera los platos tradicionales… y si puedo les invito yo. No es un “must” de Las Palmas de Gran Canaria si estas de turismo, como dicen en su web, pero sí un muy buen sitio para tener una buena y agradable comida.

En el restaurante Ribera del Río Miño nos presentan sobre todo cocina gallega. Perdonen por chafarles la sorpresa, aunque no había que ser una lumbrera para adivinarlo. Platos sencillos y bien elaborados, con una carta amplia pero sin florituras creativas y amplia variedad de postres, también simples y poco llamativos.

Nada más llegar destaca la decoración sencilla, confortable, con tonos en maderas y ambiente agradable y una excelente y preciosa barra de madera que invita a sentarte a comer allí directamente… una gran opción, al igual que lo era en la Casa Galicia, restaurante que antes, hace años, regentaba el propietario que ahora lleva el Ribera del Río Miño.

Barra del Ribera del Rio Miño Barra del Ribera del Rio MiñoSala del Ribera del Rio Miño

 

 

 

 

 

Y al igual que antes hacían en la Casa Galicia y también ahora en el Arrosar, otro restaurante de la casa, se obsequia a los clientes al sentarse con un exquisito caldo gallego. Aquí agradezco la falta de evolución y creatividad, y es que soy amante de los platos de cuchara y sería una pena que lo dejaran de servir. Lo dicho, exquisito, para pedirse una ración completa. Quizás algún juez de concurso criticaría un par de salpicaduras de caldo en los bordes de la cazuelita. Casi imperceptibles, yo sólo critico la manera de presentarlo con una mini cucharilla que no permite saborear un caliente plato de cuchara. Mi recomendación, suelta la cucharilla, sáltate el protocolo y tómalo bebido, es la única manera de disfrutarlo.

Caldo Gallego del Ribera del Rio Miño Caldo Gallego del Ribera del Rio Miño

 

 

 

 

 

Para empezar probamos almejas al natural, gambas de Huelva y pulpo a la gallega. Tres platos que demuestran la calidad del producto. Las almejas, tal cual del mar a la mesa, sin más tratamiento que el de abrirlas y separarlas de la concha, presentarlas sobre hielo y a disfrutar del mar con un punto de limón. Muy importante la frescura del marisco siempre para evitar susto a la salud, pero en este caso que son al natural, o sea crudas, más aún. Almejas Gallegas de primera, que viajaron en primera… la calidad tiene un precio y mejor no calcules el precio de la almeja, disfrútala y sonríe, y recuerda que paga el suegro.

Almejas al natural Ribera del Rio Miño Almejas al natural Ribera del Rio Miño

 

 

 

 

 

El pulpo a la gallega con cachelos estaba de primera. Posiblemente el mejor pulpo a la gallega que he probado en Gran Canaria, y si no es el mejor, está en el top. Sin duda, perfecto de cocción, de punto de sal y pimentón. Y los cachelos (papas hervidas) también muy bien; el plato quedó limpito. Me recordó los muchos pulpos que he disfrutado en mis muchos viajes a Galicia.

Pulpo a la Gallega del Ribera del Rio Miño Pulpo a la Gallega del Ribera del Rio Miño Pulpo a la Gallega del Ribera del Rio Miño

 

 

 

 

 

Las gambas de Huelva, que no son de Galicia, bien valen hacerles un hueco en la carta. Perfecto el producto y el punto, no se pasó ni un segundo. Exquisitas.

Gambas de Huelva del Ribera del Rio Miño

 

 

 

 

 

El Steak Tartar tiene, en mi humilde opinión, una mención a destacar. De nuevo sobresale el producto de calidad y el buen trato dado en la cocina. Y si no es poco, hacen una pequeña pero exhaustiva “entrevista” para averiguar y clavar el punto que te gusta con el Steak Tartar. Y si no es poco para conseguir el sabor deseado, nos trajeron una pequeña muestra a la mesa antes de servirlo para probarlo y confirmar que habían llegado al punto deseado de potencia de sabores. Y además de todo esto, estaba delicioso. Si te gusta este plato, servido con unas tostaditas, aquí lo bordan. Para mí es un plato que me cansa si lo pido individual, pero para compartir y tomar unas tostaditas, me encanta. Pero bueno, cada cual que pida lo que quiera, “sí a todo”.

Steak Tartar del Ribera del Rio Miño

 

 

 

 

 

Las chuletas… Pedimos una Chuleta de Ternera Gallega, de lechal, y se equivocaron y lo trajeron de Buey (o vaca vieja, vaya usted a saber). La verdad es que se les pasó el punto y quedó un poco seca, y tampoco estaba muy buena. No obstante, le dijimos el error, que habíamos pedido la ternera blanca y que además tampoco nos gustaba mucho y nos la cambiaron sobre la marcha por la de lechal y sin poner ni un pero. En este segundo intento el producto vino en su punto y perfecto. Este sí que nos encantó. Pero bueno, lo resaltado, buen producto y poco más, que no es poco. La guarnición también bien, papas fritas y pimiento rojo asado.

Chuleton de Buey del Rio Miño Chuleta de Ternera Lechal del Ribera del Rio Miño

 

 

 

 

 

El rape al horno también riquísimo. Un plato para repetir. Si te gusta el rape, a mi me encanta, en el Ribera del Río Miño también lo clavaron. Una salsa que favorecía el conjunto del plato, el rape con un punto de textura como debe ser, terso, bien cocinado y sabroso. Y una guarnición también agradable.

Rape al Hornol del Ribera del Rio Miño

 

 

 

 

 

El rodaballo a la espalda también de primera. Sin florituras y destacando en el plato todo el sabor del pescado.

Rodaballo del Ribera del Rio Miño

 

 

 

 

 

La carta de postres no es muy llamativa y si llegas al final sin hambre será difícil que algo te entre por los ojos, a no ser que lo conozcas de antemano. Como en mi caso no conocía la virtud de ninguno de los postres, solicité recomendación del camarero que nos había atendido toda la noche, muy bien por cierto. De los postres que nos recomendó nos decidimos a probar la tarta de queso, y dos sorbetes fresquitos, de limón y mango.

La tarta de queso, del tipo cremoso, de queso fresco o requesón o similar y cobertura de frambuesa. Normalita, aquí el producto no puede suplir las carencias creativas de la cocina. Se puede “compartir” pero no la volvería a pedir. Le faltaba sabor y mayor cremosidad a la tarta.

Tarta de Queso del Ribera del Rio Miño

 

 

 

 

 

Los sorbetes, tanto el de limón al cava como el de manga estaban perfectos. Potentes de sabor y perfecto el punto que le hace ser un sorbete… sorbete de verdad, no como el zumo frío que te ponen en algunos sitios o algunas bodas. Si llegas sin hambre al postre pero te apetece algo, el sorbete es una buena opción.

Sorbetes del Ribera del Rio Miño

 

 

 

 

 

El vino elegido debería haber sido un albariño, pues además de ser un vino gallego y que me encanta y de tener una buena selección de albariños, entre ellos estaban dos de mis favoritos, Pazo de Barrantes y Señorío de Sobral. Pero el elegido fue un vino de Canarias, de Lanzarote, Rubicón Seco, Malvasía volcánica. Una bodega legal de Lanzarote que, al igual que otras bodegas de esa preciosa isla, sigue haciendo buenos vinos, como también el Amalia, otro blanco muy aromático y notas afrutadas que les recomiendo.

Y abusando de la hospitalidad del personal profesional y agradable del Ribera del Río Miño, que no pusieron peros ni nos forzaron a irnos apagando las luces y moviendo las sillas a pesar de la avanzada noche, terminamos con postres líquidos merecidos a una buena cena de producto de calidad. Ron Zacapa y Gin Tonic con Brockmans.

Vino Blanco Seco Rubicón, de Bodegas Rubicón. D.O. Lanzarote Ron Zacapa y Gin Brockmans

 

 

 

 

 

Recomendamos el Ribera del Río Miño por su buen producto, su atención especial y su ambiente agradable, aunque es mejorable en la sala algunas mesas que se encuentran demasiado juntas. La barra un lujo. Los viveros de marisco espectaculares. Además cuenta con dos salas reservadas para hacer alguna comida más independiente o “secreta” de negocios o de agentes doble cero. Pero dentro de tanta tradición y buen producto, se podría añadir alguna cosita diferente en la carta… aunque sea en los postres si no quieres arriesgar tanto.

Vivero de Marisco del Ribera del Rio Miño

Sala del Ribera del Rio Miño Sala del Ribera del Rio Miño

 

 

 

 

Bodega del Ribera del Rio Miño Reservado del Ribera del Rio Miño Reservado del Ribera del Rio Miño

 

 

 

 

Muestra de pescados en el Ribera del Rio Miño Muestra de pescados en el Ribera del Rio Miño Muestra de carnes en el Ribera del Rio Miño

 

 

 

 

 

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